Argumentos por los cuales las casas de madera son la mejor opción

casas de madera

 

Entre todos los materiales de construcción, la madera, como es sabido, es el único natural y renovable. Además, las operaciones de transformación del árbol en madera son mínimas y apenas necesitan energía, en comparación con otros materiales tradicionales, por lo que la sostenibilidad del uso de madera es todavía más grande.

El respeto al ciclo inmutable de la naturaleza impone una explotación racional que permita mantener el bosque activo. Y construir con madera permite que los bosques estén gestionados, tengan un rendimiento económico y se mantengan cuidados y productivos, como ha sucedido desde el inicio de los tiempos.

Aquí van unos cantos ejemplos de esta afirmación:

  • Las casas de madera nos ayudan a vivir la naturaleza, son unas casas más sanas ya que las casas de madera respiran, si como lo oís, las casas de madera respiran. La madera es un regulador natural de humedad, y esto ayuda a estabilizar la del medio ambiente interior de nuestras queridas casas.
  • El campo bioeléctrico natural de la madera proporciona además un estado de equilibrio en el cuerpo humano. La casa de madera, permeable a las radiaciones naturales, no distorsiona estos sutiles campos electromagnéticos de la Tierra y contribuye así a preservar la salud de sus ocupantes.
  • Podríamos decir que las casas de madera pueden ser un vinculo emocional con la naturaleza ya que los anillos de la madera, nos hace sentirnos vinculados a las antiguas generaciones.

Además, las casas de madera son perfectas para aislar de las temperaturas exteriores, y eso hace que el consumo energético es drásticamente menor que en los sistemas tradicionales. La madera es compatible con todos los materiales de construcción, a los que aporta sus especiales cualidades. Sus posibilidades de adaptación y su flexibilidad formal no conocen límites: apertura de todo tipo de huecos para grandes ventanales, grandes luces, adaptación al entorno, y una enorme variedad de texturas, formas y colores, adaptada a climas, gustos y tradiciones.

¿Que más se puede pedir?